Opinión por
Ezequiel Barragán.



Con el comienzo de la gestión de Javier Milei hasta ahora, el boleto mínimo de colectivo en el AMBA aumentó casi un 410%, luego del último aumento que se diera en agosto de 2023, bajo la presidencia de Alberto Fernández, en el año que se decidió realizar aumentos progresivos del transporte público, luego de congelar la tarifa durante la pandemia. Además de los aumentos que restan y el ya aplicado para quiénes no tienen su SUBE registrada, el gobierno nacional anunció el deseo de implementar nuevos métodos de pago en el transporte, sumando el uso de tarjetas de débito o crédito e incluso el celular, mediante la función NFC.

Aunque ya suene común, esta no es más que una medida reciclada, que fue anunciada en septiembre de 2023 por el entonces ministro de Transporte y actual presidente del Frente Renovador, Diego Giuliano. En aquel entonces, se había anunciado la nueva app de SUBE, que fusiona el portal web de SUBE con la app Carga SUBE (que sólo estaba disponible para celulares con sistema NFC), es decir, tenías todas las funciones del universo SUBE en un sólo lugar y dentro de tu celular. Cabe recordar que SUBE y la explotación del sistema, la creación de funciones y todo su mantenimiento depende, actualmente, de Nación Servicios, una empresa perteneciente al Banco Nación que se encargará de desarrollar soluciones tecnológicas, cuyos principales clientes son ANSES, el Banco Argentino de Desarrollo, Nación Seguros y el mismo Banco Nación.

Las iniciativas presentadas para SUBE en 2023.

Con el anuncio de SUBE Digital, se dió marcha a la prueba piloto en la ciudad de Neuquén, capital de la provincia homónima, mediante 180 colectivos de 30 líneas de la localidad. Aunque la función fue anunciada el 10 de diciembre de 2019, primer día de gobierno de Alberto Fernández, la pandemia complicó los avances de esta iniciativa y pudo concretarse recién en 2023. En agosto del mismo año, uno de los primeros anuncios fue “Carga a bordo”, que permitía aplicar cargas realizadas a través de homebanking o billeteras digitales mediante el mismo dispositivo donde se realiza el cobro del boleto. Fue recién en medio de la campaña para las elecciones de octubre que Giuliano anunció el universo de las funciones SUBE y las nuevas medidas, entre las que se destacaron: SUBE Débito, una tarjeta que iba ser emitida por Banco Nación (que nunca pudo lograrse), y la SUBE para personas con discapacidad, de manera que pueda dejarse acreditado el viaje, que al mostrarse el CUD no sucede.

Si bien la idea del gobierno de Javier Milei no es crear más facilidades al momento de utilizar la tarjeta SUBE y hacer que este sistema sea plenamente federal, plantea, claramente, entregarle el negocio a terceros, ya que la idea que se plantea es que se pueda hacer efectivo el pago del boleto de transporte mediante cualquier tarjeta de crédito, débito o prepaga de cualquier banco.

Manuel Adorni, vocero presidencial del gobierno de Milei.

“Se tomó la decisión de liberar el sistema de pago en el transporte público”, expresó el vocero presidencial, Manuel Adorni, pero para que esto suceda se deberá eliminar el decreto 84/2009, que implementa el Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) y que le brinda el control absoluto a Banco Nación. Como objetivo, el gobierno busca ser igual a otros países, donde el boleto puede pagarse con cualquier tarjeta o celular. Claro, siempre lo de afuera es mejor. Pero he aquí una contradicción, ya que Adorni expresó que “la SUBE sigue cumpliendo un rol clave para fiscalizar los servicios que prestan las empresas de colectivo y los gastos que realizan”, aunque, al liberar el sistema, también complicaría esta fiscalización, y que “todavía seguía dependiendo de la carga en un kiosco o una estación de pago”, aunque, por lo visto, no se enteró que ya existe, hace tiempo, la posibilidad de realizar las cargas por homebanking, billeteras virtuales y mediante las tarjetas de crédito o débito. Y por último, el vocero expresó que la necesidad de lograr “la federalización total del sistema” cuando en realidad han frenado el proceso de federalización y, como lo vienen planteando, piensan brindarle un comercio al mercado.